Libros proféticos
Isaías
- 1
Me he dejado consultar por los que no preguntaban, me han encontrado los que no me buscaban; he dicho: «Heme aquí, heme aquí» a un pueblo que no invocaba mi nombre.
- 2
Tenía mis manos extendidas todo el día hacia un pueblo rebelde, que va por mal camino, detrás de sus proyectos,
- 3
un pueblo que me irrita sin cesar, sacrifica en los jardines y ofrece incienso sobre ladrillos,
- 4
que encuentra su morada en los sepulcros, y que duerme en cavernas, come carne de cerdo y en sus tazas un caldo repugnante.
- 5
Decían: «Retírate, no te acerques, pues quedarías consagrado». Estas cosas provocan el humo de mi cólera, un fuego que arde todo el día.
- 6
La cuenta está escrita ante mis ojos y no descansaré hasta haberla pagado:
- 7
vuestras culpas y las de vuestros padres —dice el Señor—, de quienes ofrecen incienso en las montañas y me ultrajan en las colinas; calcularé sus acciones pasadas y escondidas y se las pagaré.
- 8
Esto dice el Señor: Lo mismo que al encontrar mosto en un racimo se dice: «No lo destruyas, es una bendición», así haré por causa de mis siervos: no los destruiré a todos,
- 9
sino que haré surgir un linaje de Jacob y de Judá, un heredero de mis montañas. Mis elegidos heredarán la tierra, y mis siervos habitarán allí.
- 10
El Sarón será un aprisco de ovejas, y el valle de Acor dehesa de vacas para mi pueblo, los que me buscaron.
- 11
Pero a vosotros, que abandonáis al Señor, olvidando su santa montaña, que aparejáis la mesa en honor de Gad y llenáis las copas de vino perfumado en honor de Mení,
- 12
os destino a la espada. Os inclinaréis para ser degollados. Porque llamé y no respondisteis, hablé y no escuchasteis, hicisteis lo que es malo a mis ojos, escogisteis lo que me desagrada.
- 13
Por eso, esto dice el Señor, Dios: «Mirad: mis siervos comerán y vosotros pasaréis hambre; mis siervos beberán y vosotros tendréis sed; mis siervos estarán alegres y vosotros os avergonzaréis.
- 14
Mis siervos cantarán con corazón alegre y vosotros gritaréis con corazón dolorido y gemiréis quebrantados.
- 15
Dejaréis vuestro nombre a mis elegidos como un juramento: “Que te dé muerte el Señor Dios. Pero a sus siervos los llamará con otro nombre”.
- 16
Quien sea bendecido en el país, será bendecido por el Dios del Amén, y quien jure en el país, jurará por el Dios del Amén, porque se olvidarán las angustias del pasado y quedarán ocultas a mis ojos».
- 17
Mirad: voy a crear un nuevo cielo y una nueva tierra: de las cosas pasadas ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento.
- 18
Regocijaos, alegraos por siempre por lo que voy a crear: yo creo a Jerusalén «alegría», y a su pueblo, «júbilo».
- 19
Me alegraré por Jerusalén y me regocijaré con mi pueblo, ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido;
- 20
ya no habrá allí niño que dure pocos días, ni adulto que no colme sus años, pues será joven quien muera a los cien años, y quien no los alcance se tendrá por maldito.
- 21
Construirán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán los frutos,
- 22
no construirán para que otro habite, no plantarán para que otro coma; porque los días de mi pueblo serán como los días de los árboles, y mis elegidos consumirán la obra de sus manos.
- 23
No se fatigarán en vano, ni tendrán hijos para una catástrofe, porque serán semilla bendita del Señor, y como ellos sus retoños.
- 24
Antes de que me llamen yo les responderé, aún estarán hablando, y ya los habré escuchado.
- 25
El lobo y el cordero pacerán juntos, el león y el ganado comerán forraje la serpiente se nutrirá de polvo. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo —dice el Señor—.