Libros proféticos
Isaías
- 1
Aquel día castigará el Señor con su espada templada, grande y fuerte, al Leviatán, serpiente huidiza, al Leviatán, serpiente tortuosa, y matará al Dragón marino.
- 2
Aquel día cantaréis a la viña deliciosa:
- 3
Yo, el Señor, soy su guardián. Con frecuencia la riego. Para que nadie la dañe, la vigilo noche y día.
- 4
Ya no estoy enfadado. Si me diera zarzas y cardos, combatiría contra ellos, los quemaría todos juntos.
- 5
Pero no se acoge a mi cuidado. ¡Que haga la paz conmigo! ¡Que conmigo haga la paz!
- 6
Llegarán días en que Jacob echará raíces, Israel echará brotes y flores, y sus frutos llenarán el mundo.
- 7
¿Lo ha herido como hirió a quienes lo herían? ¿Lo ha matado como mató a quienes lo mataban?
- 8
Lo has castigado expulsándolo, enviándolo lejos, lo dispersaste como un viento impetuoso del desierto.
- 9
Así quedará reparada la culpa de Jacob. Y este será el fruto de que le hayan quitado su pecado: que convierta las piedras de los altares en polvo de piedra caliza y que no erija más palos sagrados en honor de Aserá, ni altares de incienso en honor del sol.
- 10
La plaza fuerte ha quedado solitaria, un extenso pastizal desolado como un desierto. Allí pastará el novillo, se echará y devorará los arbustos.
- 11
Cuando se secan las ramas, las parten, y las mujeres con ellas hacen fuego. Pues no es un pueblo sensato; por eso su Hacedor no se apiada, aquel que lo ha formado no se apiada.
- 12
Aquel día, trillará el Señor las espigas desde el Gran Río hasta el Torrente de Egipto; y a vosotros, hijos de Israel, os recogerá uno a uno.
- 13
Aquel día, el Señor tocará la gran trompeta, y volverán los que estaban perdidos en Asiria y los dispersados en Egipto, para postrarse ante el Señor en el monte santo de Jerusalén.