Libros proféticos
Isaías
- 1
¡Ay de la pretenciosa corona de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca, joya de su diadema, allá en la cabecera del valle fértil de los tumbados por el vino!
- 2
Viene uno, fuerte y potente de parte del Señor, como una granizada, como tormenta asoladora, como aguas caudalosas, desbordantes. Echa todo por tierra con violencia;
- 3
con los pies pisotea la pretenciosa corona de los ebrios de Efraín.
- 4
La flor caduca, joya de su diadema, allá en la cabecera del valle fértil, será como breva temprana: el primero que la ve la arranca y se la come.
- 5
Aquel día el Señor del universo será la corona enjoyada, la espléndida diadema para el resto de su pueblo,
- 6
espíritu de justicia para quien debe juzgar, valentía para quien defiende las puertas de la ciudad.
- 7
También estos se tambalean por el vino, se tambalean por el licor. Sacerdotes y profetas vacilan por el licor, desatinan por el vino, se tambalean por el licor, vacilan al mirar, titubean cuando pronuncian sentencia.
- 8
Están las mesas cubiertas de vómito, no queda un puesto limpio.
- 9
«¿A quién pretende instruir, a quién explicar su mensaje? ¿A recién destetados, que apenas han dejado el pecho?
- 10
¡Norma sobre norma, regla sobre regla! ¡Un poco de esto y un poco de aquello!».
- 11
Pues ahora hablará a este pueblo con un hablar burlesco, hablará con una lengua extraña
- 12
quien les había dicho: «Esto es el reposo: haced reposar al cansado; en esto está el descanso» —pero no quisieron escuchar—.
- 13
Para ellos la palabra del Señor será: «¡Norma sobre norma, regla sobre regla! ¡Un poco de esto y un poco de aquello!». Para que vayan y tropiecen, y queden destrozados, enredados, atrapados.
- 14
Escuchad, pues, la palabra del Señor, cínicos jefes de este pueblo, que estáis en Jerusalén,
- 15
que decís: «Hemos hecho un pacto con la muerte una alianza con el Abismo. Cuando pase el azote desbordante no nos alcanzará, porque de la mentira hicimos nuestro refugio y nos refugiamos en la falsedad».
- 16
Por eso así dice el Señor, Dios: «He puesto en Sión como fundamento una piedra, una piedra probada, una piedra angular preciosa, un fundamento sólido. Quien se apoya en ella no vacila.
- 17
Puse el derecho como plomada, la justicia como nivel. Pero el granizo arrasará el refugio de mentiras, las aguas inundarán vuestro escondrijo.
- 18
Será anulado vuestro pacto con la muerte vuestra alianza con el Abismo no resistirá. Cuando pase el azote desbordante, quedaréis convertidos en tierra de nadie.
- 19
Cada vez que pase, tomará posesión de vosotros, día tras día, de día o de noche. Será un horror aprender la lección.
- 20
La cama será corta para estirarse en ella, la manta estrecha para arroparse.
- 21
El Señor se pone en pie como en el monte Perazín, se agita como en el valle de Gabaón para ejecutar su obra, obra extraña, y cumplir su tarea, insólita tarea.
- 22
Por eso, no os burléis, no sea que se aprieten vuestras ataduras. Porque lo sé: la destrucción de todo el país ha sido decretada por el Señor, Dios del universo.
- 23
Prestad oídos a mi voz, escuchad, prestad atención y escuchad mi discurso.
- 24
El labrador, cuando siembra, ¿se pasa los días arando, abriendo surcos y rastrillando el campo?
- 25
¿Acaso no allana primero la superficie y luego siembra hinojos, esparce el comino, echa trigo en los surcos, cebada en el lugar apropiado, y el mijo en los linderos?
- 26
Su Dios le enseña las reglas y lo instruye.
- 27
Porque no se trilla el hinojo con el trillo, ni se pasan las ruedas del carro sobre el comino; el hinojo se varea con el bastón, y el comino con la vara.
- 28
Se trilla el grano, pero no hasta lo último. Se trilla y hace pasar por encima la rueda del carro y los caballos, pero sin triturarlo.
- 29
Todo esto procede del Señor del universo. Admirable es su consejo, grande su habilidad.