Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
¡Oh muerte, qué amargo es tu recuerdo para el que vive tranquilo entre sus bienes, para el hombre despreocupado que prospera en todo y todavía es capaz de saborear la comida!
- 2
¡Oh muerte, qué dulce es tu sentencia para el hombre necesitado y carente de fuerzas, para el viejo acabado, preocupado por todo, que se rebela y ha perdido la paciencia!
- 3
No temas la sentencia de la muerte, recuerda a los que te precedieron y te seguirán.
- 4
Esta es la sentencia del Señor para todos, ¿por qué rechazar la voluntad del Altísimo? Aunque vivas diez, cien o mil años, en el abismo nadie te lo discutirá.
- 5
Detestables son los hijos de los pecadores, los que frecuentan las casas de los impíos.
- 6
La herencia de los hijos de los pecadores es la ruina, con su linaje se perpetúa la infamia.
- 7
Al padre impío lo maldicen sus hijos, porque por culpa suya son deshonrados.
- 8
¡Ay de vosotros, impíos, que habéis abandonado la ley del Altísimo!
- 9
Si os multiplicáis, es para la perdición, si nacéis, nacéis para la maldición, si morís, heredáis la maldición.
- 10
Todo cuanto viene de la tierra, a la tierra vuelve, así los impíos pasan de la maldición a la ruina.
- 11
Los humanos hacen duelo por sus cadáveres, pero el nombre infame de los pecadores será borrado.
- 12
Preocúpate por tu nombre, porque te sobrevivirá, dura más que mil tesoros de oro.
- 13
La buena vida tiene los días contados, pero el buen nombre permanece para siempre.
- 14
Hijos, conservad en paz la instrucción. Sabiduría escondida y tesoro oculto, ¿para qué sirven?
- 15
Más vale hombre que oculta su necedad, que el que oculta su sabiduría.
- 16
Así pues, os voy a decir de qué tenéis que avergonzaros, porque no está bien avergonzarse de cualquier cosa, aunque no todos aprecian por igual las mismas cosas.
- 17
Avergüénzate ante tus padres de una conducta inmoral; ante el jefe y el poderoso, de la mentira;
- 18
ante el juez y el magistrado, del delito; ante la asamblea y el pueblo, de la iniquidad;
- 19
ante el compañero y el amigo, de la deslealtad; ante los vecinos, del robo;
- 20
y ante la verdad de Dios y la alianza, de poner los codos sobre los panes,
- 21
de despreciar lo que recibes y lo que das, de no contestar a quienes te saludan,
- 22
de mirar a una prostituta, de dar la espalda a tu pariente,
- 23
de apropiarte de la parte de otro o de su regalo, de poner los ojos en una mujer casada,
- 24
de tener intimidades con la criada —¡no te acerques a su cama!—,
- 25
de insultar a los amigos, —¡no les eches en cara lo que les has dado!—,
- 26
de repetir lo que oyes a los demás y de revelar secretos.
- 27
Así serás verdaderamente respetable, y hallarás el favor de todos.