Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
La sabiduría hace su propia alabanza, encuentra su honor en Dios y se gloría en medio de su pueblo.
- 2
En la asamblea del Altísimo abre su boca y se gloría ante el Poderoso.
- 3
«Yo salí de la boca del Altísimo, y como niebla cubrí la tierra.
- 4
Puse mi tienda en las alturas, y mi trono era una columna de nube.
- 5
Sola recorrí la bóveda del cielo y me paseé por la profundidad del abismo.
- 6
Goberné sobre las olas del mar y sobre toda la tierra, sobre todos los pueblos y naciones.
- 7
En todos ellos busqué un lugar de descanso y una heredad donde establecerme.
- 8
Entonces el Creador del universo me dio una orden, el que me había creado estableció mi morada y me dijo: “Pon tu tienda en Jacob, y fija tu heredad en Israel”.
- 9
Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y nunca jamás dejaré de existir.
- 10
Ejercí mi ministerio en la Tienda santa delante de él, y así me establecí en Sión.
- 11
En la ciudad amada encontré descanso, y en Jerusalén reside mi poder.
- 12
Arraigué en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad.
- 13
Crecí como cedro del Líbano, como ciprés de las montañas del Hermón.
- 14
Crecí como palmera de Engadí, como plantel de rosas de Jericó, como gallardo olivo en la llanura, como plátano crecí.
- 15
Como cinamomo y aspálato de perfume, como mirra exquisita derramé aroma, como gálbano y ónice y estacte, como nube de incienso en la Tienda.
- 16
Como terebinto extendí mis ramas, un ramaje de gloria y de gracia.
- 17
Como vid lozana retoñé, y mis flores son frutos bellos y abundantes.
- 18
Yo soy la madre del amor hermoso y del temor, del conocimiento y de la santa esperanza, me doy a todos mis hijos, escogidos por él desde la eternidad.
- 19
Venid a mí los que me deseáis, y saciaos de mis frutos.
- 20
Pues mi recuerdo es más dulce que la miel, y mi heredad más dulce que los panales.
- 21
Los que me comen todavía tendrán hambre, y los que me beben todavía tendrán sed.
- 22
Quien me obedece no pasará vergüenza, y los que se ocupan de mí no pecarán».
- 23
Todo esto es el libro de la alianza del Dios altísimo, la ley que nos prescribió Moisés como herencia para las asambleas de Jacob.
- 24
No dejéis de ser fuertes en el Señor; permaneced unidos a él para que os fortalezca. El Señor todopoderoso es el único Dios, y fuera de él no hay salvador.
- 25
Ella, la ley, rebosa sabiduría como el Pisón, como el Tigris en la estación de los primeros frutos;
- 26
desborda inteligencia como el Éufrates, como el Jordán en tiempo de cosecha;
- 27
derrama enseñanza como el Nilo, como el Guijón durante la vendimia.
- 28
El primero no acabó de comprenderla, ni tampoco el último ha podido rastrearla.
- 29
Pues su pensamiento es más ancho que el mar, y su consejo más profundo que el gran abismo.
- 30
Y yo, como canal que deriva de un río, como acequia que atraviesa un jardín,
- 31
dije: «Regaré mi huerto y empaparé mis eras». Y he aquí que el canal se me convirtió en un río, y el río se convirtió en un mar.
- 32
Haré que mi enseñanza brille como la aurora y que resplandezca en la lejanía.
- 33
Derramaré mi enseñanza como profecía y la transmitiré a las generaciones futuras.
- 34
Fijaos que no he trabajado solo para mí, sino para todos aquellos que buscan la sabiduría.