Libros sapienciales y poéticos
Eclesiástico
- 1
La sabiduría del humilde levantará su cabeza, y se le hará sentar entre los grandes.
- 2
No alabes al hombre por su belleza, ni desprecies a nadie por su aspecto.
- 3
Pequeña es la abeja entre los animales que vuelan, pero su producto es el más dulce.
- 4
No presumas de los vestidos que llevas, ni te engrías en los momentos de gloria; pues admirables son las obras del Señor y, sin embargo, se ocultan a los humanos.
- 5
Muchos tiranos acabaron por los suelos, mientras un desconocido se ceñía la corona.
- 6
Muchos poderosos fueron abatidos, y hombres ilustres cayeron en otras manos.
- 7
Antes de informarte, no recrimines; reflexiona primero y censura después.
- 8
Antes de escuchar, no respondas, ni interrumpas al que tiene la palabra.
- 9
Por lo que no te incumbe, no discutas, ni interfieras en litigios de pecadores.
- 10
Hijo, no multipliques tus ocupaciones, porque si mucho abarcas, no quedarás impune; y por más que corras, no alcanzarás, y por más que quieras huir, no escaparás.
- 11
Hay quien trabaja, se fatiga y apresura, y a pesar de esto está más necesitado.
- 12
Hay quien es débil y necesita ayuda, carece de bienes y le sobra pobreza, pero el Señor lo mira con benevolencia, lo rescata de su humillación,
- 13
le hace levantar la cabeza y muchos se asombran al verlo.
- 14
Bien y mal, vida y muerte, pobreza y riqueza vienen del Señor.
- 15
La sabiduría, la ciencia y el conocimiento de la ley vienen del Señor, el amor y la buena conducta son de él;
- 16
la insensatez y la oscuridad han sido creadas para los pecadores; los que se complacen en el mal, envejecerán en él.
- 17
El don del Señor permanece con los piadosos, y su benevolencia los guiará siempre hacia el éxito.
- 18
Hay quien se hace rico a fuerza de trabajar y ahorrar, y esta es la parte de su recompensa:
- 19
cuando dice: «Ahora ya puedo descansar y disfrutar de todos mis bienes», no sabe cuánto tiempo pasará, hasta que tenga que dejarlo todo a otros y muera.
- 20
Sé fiel en tu deber y dedícate a él, y envejece en tu tarea.
- 21
No admires las obras del pecador, mas confía en el Señor y sé constante en tu esfuerzo, porque es cosa fácil para el Señor enriquecer al pobre de repente, en un instante.
- 22
La bendición del Señor es la recompensa del piadoso, en un instante hace florecer su generosidad.
- 23
No digas: «¿Qué necesito?, o ¿qué bienes podría conseguir todavía?».
- 24
No digas: «Ya tengo bastante, ¿qué mal puede sucederme ahora?».
- 25
En día de bienes, se olvidan los males, en día de males, se olvidan los bienes;
- 26
porque es fácil para el Señor, en el día de la muerte, pagar a cada uno según su conducta.
- 27
El mal momentáneo hace olvidar el gozo, pero cuando el hombre se acerca al fin se descubren sus obras.
- 28
Antes de la muerte no felicites a nadie, porque solo en su final se conoce a la persona.
- 29
No metas a cualquiera en tu casa, pues son muchas las mañas del astuto.
- 30
Perdiz cautiva en jaula es el corazón del orgulloso: un espía al acecho de tu caída.
- 31
Trama insidias cambiando el bien en mal, y deshonra las cosas más dignas.
- 32
Una chispa enciende un brasero, así el pecador acecha en busca de sangre.
- 33
Guárdate del malvado, que maquina el mal, no sea que te deshonre para siempre.
- 34
Mete en casa a un extraño y te causará problemas, te hará sentir extraño con tu propia familia.