Libros sapienciales y poéticos
Sabiduría
- 1
Hizo prosperar sus empresas por medio de un santo profeta, Moisés.
- 2
Atravesaron un desierto inhóspito y acamparon en parajes intransitables.
- 3
Hicieron frente a sus enemigos y rechazaron a sus adversarios.
- 4
Tuvieron sed y te invocaron: de una roca escarpada se les dio agua y de una piedra dura remedio para su sed.
- 5
Lo que sirvió de castigo para sus enemigos fue para ellos una ayuda en la necesidad.
- 6
En lugar de la corriente constante de un río, enturbiado por una mezcla de sangre y barro
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—castigo por su decreto infanticida—, les diste agua abundante sin esperarlo,
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mostrándoles por la sed que pasaron, cómo habías castigado a sus adversarios.
- 9
Pues cuando sufrían una prueba, aunque corregidos con amor, comprendían los tormentos de los impíos, juzgados con cólera.
- 10
Porque a unos los probaste como padre que corrige, pero a otros los castigaste como rey severo que condena.
- 11
Los ausentes y los presentes se consumían por igual,
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pues los embargó una doble tristeza y gemían recordando el pasado;
- 13
cuando se enteraban de que sus propios castigos eran en beneficio de los otros, reconocían al Señor.
- 14
Al que antes abandonaron en el agua y rechazaron con burlas, al final de los sucesos lo admiraron, tras sufrir una sed bien distinta de la de los justos.
- 15
Por sus insensatos y malvados pensamientos, que los extraviaban hasta el punto de hacerles rendir culto a reptiles irracionales y viles alimañas, tú les enviaste como castigo una multitud de animales irracionales,
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para que supieran que en el pecado está el castigo.
- 17
Pues bien podía tu mano omnipotente, que había creado el mundo de materia informe, enviar contra ellos manadas de osos o intrépidos leones,
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o bestias enfurecidas, desconocidas y al efecto creadas, que lanzasen resoplidos llameantes, o despidiesen humaredas pestilentes, o echasen chispas terribles por los ojos;
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bestias capaces de aniquilarlos con su asalto, y de exterminarlos con su aspecto estremecedor.
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Y aun sin esto, podían haber sucumbido de un soplo, perseguidos por la justicia, aventados por tu soplo poderoso, pero tú todo lo has dispuesto con peso, número y medida.
- 21
Tú siempre puedes desplegar tu gran poder. ¿Quién puede resistir la fuerza de tu brazo?
- 22
Porque el mundo entero es ante ti como un grano en la balanza, como gota de rocío mañanero sobre la tierra.
- 23
Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes y pasas por alto los pecados de los hombres para que se arrepientan.
- 24
Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues, si odiaras algo, no lo habrías creado.
- 25
¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras?, o ¿cómo se conservaría, si tú no lo hubieras llamado?
- 26
Pero tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida.