Corpus paulino
Romanos
- 1
Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, a que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios; este es vuestro culto espiritual.
- 2
Y no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
- 3
Por la gracia de Dios que me ha sido dada os digo a todos y a cada uno de vosotros: No os estiméis en más de lo que conviene, sino estimaos moderadamente, según la medida de la fe que Dios otorgó a cada cual.
- 4
Pues, así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, y no todos los miembros cumplen la misma función,
- 5
así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada cual existe en relación con los otros miembros.
- 6
Teniendo dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado, deben ejercerse así: la profecía, de acuerdo con la regla de la fe;
- 7
el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a la enseñanza;
- 8
el que exhorta, ocupándose en la exhortación; el que se dedica a distribuir los bienes, hágalo con generosidad; el que preside, con solicitud; el que hace obras de misericordia, con gusto.
- 9
Que vuestro amor no sea fingido; aborreciendo lo malo, apegaos a lo bueno.
- 10
Amaos cordialmente unos a otros; que cada cual estime a los otros más que a sí mismo;
- 11
en la actividad, no seáis negligentes; en el espíritu, manteneos fervorosos, sirviendo constantemente al Señor.
- 12
Que la esperanza os tenga alegres; manteneos firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración;
- 13
compartid las necesidades de los santos; practicad la hospitalidad.
- 14
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
- 15
Alegraos con los que están alegres; llorad con los que lloran.
- 16
Tened la misma consideración y trato unos con otros, sin pretensiones de grandeza, sino poniéndoos al nivel de la gente humilde. No os tengáis por sabios.
- 17
A nadie devolváis mal por mal. Procurad lo bueno ante toda la gente.
- 18
En la medida de lo posible y en lo que dependa de vosotros, manteneos en paz con todo el mundo.
- 19
No os toméis la venganza por vuestra cuenta, queridos; dejad más bien lugar a la justicia, pues está escrito: Mía es la venganza, yo daré lo merecido, dice el Señor.
- 20
Por el contrario, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: actuando así amontonarás ascuas sobre su cabeza.
- 21
No te dejes vencer por el mal, antes bien vence al mal con el bien.