Corpus paulino
Romanos
- 1
Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios en favor suyo es que se salven.
- 2
Pues puedo testificar en su favor que tienen celo de Dios, aunque no según un conocimiento adecuado.
- 3
En efecto, desconociendo la justicia de Dios y buscando establecer su propia justicia, no se sometieron a la justicia de Dios;
- 4
pues el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree.
- 5
Porque acerca de la justicia que viene de la ley, escribe Moisés que la persona que hace estas cosas vivirá por ellas;
- 6
en cambio, la justicia que procede de la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo?, es decir, para hacer bajar a Cristo.
- 7
O ¿quién bajará al abismo?, es decir, para hacer subir a Cristo de entre los muertos.
- 8
Pero ¿qué es lo que dice? La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que anunciamos.
- 9
Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo.
- 10
Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación.
- 11
Pues dice la Escritura: Nadie que crea en él quedará confundido.
- 12
En efecto, no hay distinción entre judío y griego, porque uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan,
- 13
pues todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.
- 14
Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído?; ¿cómo creerán en aquel de quien no han oído hablar?; ¿cómo oirán hablar de él sin nadie que anuncie?
- 15
y ¿cómo anunciarán si no los envían? Según está escrito: ¡Qué hermosos los pies de los que anuncian la Buena Noticia del bien!
- 16
Pero no todos han prestado oídos al Evangelio. Pues Isaías afirma: Señor, ¿quién ha creído nuestro mensaje?
- 17
Así, pues, la fe nace del mensaje que se escucha, y la escucha viene a través de la palabra de Cristo.
- 18
Pero digo yo: ¿Es que no lo han oído? Todo lo contrario: A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los confines del orbe sus palabras.
- 19
Pero digo yo: ¿Es que Israel no comprendió? Moisés es el primero que afirma: Os daré celos con uno que no es pueblo, os provocaré con un pueblo insensato.
- 20
Isaías por su parte se atreve a decir: Fui hallado entre los que no me buscaban; me hice manifiesto a los que no preguntaban por mí.
- 21
Y a Israel le dice: Todo el día he extendido mi mano a un pueblo incrédulo y rebelde.