Libros sapienciales y poéticos
Job
- 1
Ante esto tiembla mi corazón, que salta fuera de su sitio.
- 2
Escuchad bien el fragor de su voz, el estruendo que sale de su boca;
- 3
suelta su rayo bajo el cielo y alcanza los confines de la tierra;
- 4
ruge tras él su voz, atruena con voz majestuosa; después de escuchar su voz, ninguno puede rastrearla.
- 5
Su voz atruena prodigiosa, hace maravillas que ignoramos.
- 6
Manda a la nieve que caiga a la tierra, y al aguacero que llueva fuerte;
- 7
así frena el trabajo de los hombres para que todos conozcan sus obras.
- 8
Las fieras se retiran a sus cubiles, se quedan ocultas en sus guaridas.
- 9
La tormenta sale de su cámara, traen el frío los vientos del norte;
- 10
sopla Dios y se forma el hielo, se congela la superficie del agua.
- 11
Carga las nubes de humedad, el nubarrón dispersa su rayo,
- 12
que gira de uno a otro lado, alrededor, guiado por él, para cumplir así sus órdenes por toda la superficie del orbe:
- 13
y servir bien como azote «hasta en su tierra» o bien como favor.
- 14
Escucha esto tranquilo, Job; piensa en las maravillas de Dios.
- 15
¿Sabes cómo manda Dios que el rayo fulgure desde su nube?
- 16
¿Sabes cómo equilibra las nubes, prodigio de inteligencia consumada?
- 17
Tú, que te abrasas debajo de la ropa cuando el solano aletarga la tierra,
- 18
¿puedes tender como él el firmamento, sólido como espejo de metal fundido?
- 19
Enséñanos lo que hemos de decirle, no podemos litigar a oscuras.
- 20
¿Ha de ser informado cuando hablo?, ¿hay que comunicarle lo que otro dice?
- 21
En su momento, no se ve el sol, pese a que brilla entre nubes; pero cambia el viento y las disipa.
- 22
Llegan del norte resplandores de oro, en torno a un Dios de terrible majestad;
- 23
no podemos llegar hasta el Todopoderoso, sublime en poder y en equidad, justo, no viola el derecho.
- 24
Por eso, mortales, temedlo, que él no teme a los sabios.