Corpus paulino

Hebreos

Capítulo 3

  1. 1

    Por tanto, hermanos santos, vosotros que compartís una vocación celeste, considerad al apóstol y sumo sacerdote de la fe que profesamos: a Jesús,

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    fiel al que lo nombró, como lo fue Moisés en toda la familia de Dios.

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    Pero el honor concedido a Jesús es superior al de Moisés, pues el que funda la familia tiene mayor dignidad que la familia misma.

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    En efecto, cada familia tiene un fundador, mas quien lo ha fundado todo es Dios.

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    Moisés, ciertamente, fue fiel en toda su casa, como servidor para atestiguar cuanto había de anunciarse.

  6. 6

    En cambio, Cristo, como Hijo, está al frente de la familia de Dios; y esa familia somos nosotros, con tal que mantengamos firme la seguridad y la gloria de la esperanza.

  7. 7

    Por eso dice el Espíritu Santo: Si escucháis hoy su voz,

  8. 8

    no endurezcáis vuestros corazones como cuando la rebelión, en el día de la prueba en el desierto,

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    cuando me pusieron a prueba vuestros padres, y me provocaron, a pesar de haber visto mis obras

  10. 10

    cuarenta años. Por eso me indigné contra aquella generación y dije: Siempre tienen el corazón extraviado; no reconocieron mis caminos,

  11. 11

    por eso he jurado en mi cólera que no entrarán en mi descanso.

  12. 12

    ¡Atención, hermanos! Que ninguno de vosotros tenga un corazón malo e incrédulo, que lo lleve a desertar del Dios vivo.

  13. 13

    Animaos, por el contrario, los unos a los otros, cada día, mientras dure este hoy, para que ninguno de vosotros se endurezca, engañado por el pecado.

  14. 14

    En efecto, somos partícipes de Cristo si conservamos firme hasta el final la actitud del principio.

  15. 15

    Al decir: Si escucháis hoy su voz, no endurezcáis el corazón, como cuando la rebelión, |

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    ¿quiénes se rebelaron, al escucharlo? Ciertamente, todos los que salieron de Egipto por obra de Moisés.

  17. 17

    Y ¿contra quiénes se indignó durante cuarenta años? Contra los que habían pecado, cuyos cadáveres cayeron en el desierto.

  18. 18

    Y ¿a quiénes juró que no entrarían en su descanso sino a los rebeldes?

  19. 19

    Y vemos que no pudieron entrar por falta de fe.