Libros proféticos
Ezequiel
- 1
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 2
«Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza y diles: “¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar las ovejas?
- 3
Os coméis las partes mejores, os vestís con su lana; matáis las más gordas, pero no apacentáis el rebaño.
- 4
No habéis robustecido a las débiles, ni curado a la enferma, ni vendado a la herida; no habéis recogido a la descarriada, ni buscado a la que se había perdido, sino que con fuerza y violencia las habéis dominado.
- 5
Sin pastor, se dispersaron para ser devoradas por las fieras del campo.
- 6
Se dispersó mi rebaño y anda errante por montes y altos cerros; por todos los rincones del país se dispersó mi rebaño y no hay quien lo siga ni lo busque.
- 7
Por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor:
- 8
¡por mi vida! —oráculo del Señor Dios—; porque mi rebaño ha sido expuesto al pillaje, y a ser devorado por las fieras del campo por falta de pastor; porque mis pastores no cuidaron mi rebaño, y se apacentaron a sí mismos pero no apacentaron mi rebaño,
- 9
por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor:
- 10
Esto dice el Señor Dios: Me voy a enfrentar con los pastores: les reclamaré mi rebaño, dejarán de apacentar el rebaño, y ya no podrán apacentarse a sí mismos. Libraré mi rebaño de sus fauces, para que no les sirva de alimento”».
- 11
Porque esto dice el Señor Dios: «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré.
- 12
Como cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño y lo libraré, sacándolo de los lugares por donde se había dispersado un día de oscuros nubarrones.
- 13
Sacaré a mis ovejas de en medio de los pueblos, las reuniré de entre las naciones, las llevaré a su tierra, las apacentaré en los montes de Israel, en los valles y en todos los poblados del país.
- 14
Las apacentaré en pastos escogidos, tendrán sus majadas en los montes más altos de Israel; se recostarán en pródigas dehesas y pacerán pingües pastos en los montes de Israel.
- 15
Yo mismo apacentaré mis ovejas y las haré reposar —oráculo del Señor Dios—.
- 16
Buscaré la oveja perdida, recogeré a la descarriada; vendaré a las heridas; fortaleceré a la enferma; pero a la que está fuerte y robusta la guardaré: la apacentaré con justicia».
- 17
En cuanto a vosotros, mi rebaño, esto dice el Señor Dios: «Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío.
- 18
¿No os basta pacer en buenos pastos, sino que pisoteáis con las pezuñas el resto del pastizal? ¿No os basta beber el agua clara, sino que enturbiáis el resto con las pezuñas?
- 19
¿Ha de pastar mi rebaño lo que vuestras pezuñas pisotearon, y beber lo que vuestras pezuñas enturbiaron?
- 20
Por eso así les dice el Señor Dios: Yo mismo juzgaré entre la oveja robusta y la flaca.
- 21
Habéis embestido con el flanco y el cuarto delantero, y corneado a las más débiles hasta dispersarlas y echarlas fuera.
- 22
Pero yo defenderé mi rebaño y no será ya objeto de pillaje. Yo juzgaré entre oveja y oveja.
- 23
Suscitaré un único pastor que las apaciente: mi siervo David; él las apacentará, él será su pastor.
- 24
Yo, el Señor, seré su Dios, y mi siervo David, príncipe en medio de ellos. Yo, el Señor, he hablado.
- 25
Estableceré con mi rebaño una alianza de paz: exterminaré los animales dañinos de la tierra para que pueda habitar seguro en el desierto y dormir en los bosques.
- 26
De bosques y desiertos en torno a mi montaña haré una bendición. Enviaré la lluvia a su tiempo, lluvia de bendición.
- 27
El árbol del campo dará su fruto, y la tierra su cosecha. Estarán seguros en su tierra, y reconocerán que yo soy el Señor, cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre del poder de quienes lo esclavizan.
- 28
No volverán a ser presa de las naciones, ni los devorarán las bestias salvajes; habitarán seguros, sin temores.
- 29
Para ellos crecerán plantaciones renombradas: nunca más serán consumidos por el hambre en esta tierra, ni tendrán que soportar la burla de otros pueblos,
- 30
y reconocerán que yo, el Señor, soy su Dios, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo —oráculo del Señor Dios—.
- 31
Vosotros sois mi rebaño, las ovejas que yo apaciento, y yo soy vuestro Dios —oráculo del Señor Dios—».