Libros proféticos
Ezequiel
- 1
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 2
«Tú, hijo de hombre, juzga, juzga a la ciudad sanguinaria. Échale en cara todas sus acciones detestables.
- 3
Le dirás: “Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de la ciudad que comete crímenes, y así acelera su fin, que fabrica ídolos y se contamina con ellos!
- 4
Te hiciste culpable por los crímenes cometidos, te contaminaste con los ídolos que habías fabricado. Así has precipitado tu hora y has llegado al fin de tus años. Por eso te entrego al desprecio de las naciones y a la burla de todos los países.
- 5
Los pueblos cercanos y lejanos harán burla de ti porque tienes mala fama, y grande es tu anarquía.
- 6
En ti, los príncipes de Israel procuraron derramar cuanta sangre podían.
- 7
Tus habitantes despreciaban al padre y a la madre, oprimían al inmigrante, maltrataban al huérfano y a la viuda.
- 8
Habéis despreciado mis cosas santas, habéis profanado mis sábados.
- 9
En ti había calumniadores que incitaban a cometer crímenes, tomaban parte en las comidas idolátricas, cometían obscenidades.
- 10
Tenían relaciones con la mujer de su padre, abusaban de la mujer durante su menstruación.
- 11
Uno comete adulterio con la mujer de su prójimo, otro profana con obscenidades a su propia nuera, un tercero violenta a su hermana, hija de su padre.
- 12
En ti se aceptan sobornos para cometer crímenes; has aceptado intereses y practicado la usura; con violencia extorsionas a tu prójimo, y a mí me has olvidado —oráculo del Señor Dios—.
- 13
Pero yo ya he decidido actuar contra la ganancia deshonesta y los crímenes cometidos en medio de ti.
- 14
¿Resistirá tu corazón, estarán firmes tus manos el día que yo actúe contra ti? Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré.
- 15
Te dispersaré entre las naciones, te esparciré por los países y pondré fin a tu corrupción,
- 16
con la cual te habías manchado delante de las naciones. Así sabrás que yo soy el Señor”».
- 17
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 18
«Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria. Todos ellos, plata o bronce, estaño, hierro o plomo, dentro del horno se han convertido en escoria.
- 19
Por ello, así dice el Señor Dios: “Porque todos os habéis convertido en escoria, por eso os reuniré en Jerusalén.
- 20
Como se echa en el horno plata, bronce, hierro, plomo y estaño, y se atiza el fuego para fundirlos, así yo en mi ira y en mi furor os reuniré, os meteré en el horno y os fundiré.
- 21
Os reuniré y atizaré contra vosotros el fuego de mi furor y os fundiré en la ciudad.
- 22
Como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos en la ciudad, y sabréis que yo, el Señor, he derramado mi furor contra vosotros”».
- 23
Me vino esta palabra del Señor:
- 24
«Hijo de hombre, di a Jerusalén: “Eres una tierra no purificada, privada de lluvia en el día de mi indignación,
- 25
cuyos príncipes son como un león rugiente que desgarra su presa: han devorado a la gente, se apoderaron de sus tesoros y riquezas y multiplicaron las viudas.
- 26
Sus sacerdotes han violado mi ley y profanado las cosas santas, no distinguen entre sagrado y profano ni enseñan la diferencia entre puro e impuro, cierran sus ojos ante la observancia de mis sábados, y yo quedo deshonrado en medio de ellos.
- 27
Sus funcionarios son como lobos que desgarran una presa: derraman sangre y eliminan gente para sacar provecho.
- 28
Sus profetas blanquean las grietas: ofrecen visiones falsas y presagios mentirosos. Dicen: ‘Esto dice el Señor’, cuando el Señor no había hablado.
- 29
Los propietarios cometen atropellos y saqueos, maltratan a los débiles y pobres, y oprimen al inmigrante contra todo derecho.
- 30
Busqué entre todos ellos alguien que construyera una muralla y se mantuviera en la brecha frente a mí, en favor del país, para que no lo destruyera, pero no pude encontrarlo.
- 31
Entonces derramé mi indignación contra ellos, los consumí en el fuego de mi ira, les pagué conforme a su conducta” —oráculo del Señor Dios—».