Libros proféticos
Ezequiel
- 1
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 2
«Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen, porque son un pueblo rebelde.
- 3
Así pues, tú, hijo de hombre, prepara tu equipaje para el destierro, y emigra en pleno día, a la vista de todos; a la vista de todos emigra a otro sitio. Tal vez así comprendan que son un pueblo rebelde.
- 4
Sacarás tu equipaje de deportado en pleno día, a la vista de todos; partirás al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.
- 5
A la vista de todos abre una brecha en el muro y saca por allí tu equipaje.
- 6
Cárgalo al hombro a la vista de todos, sácalo en la oscuridad. Cúbrete la cara para no ver la tierra, porque hago de ti un signo para la casa de Israel».
- 7
Yo hice todo lo que me había ordenado. Saqué mi equipaje como quien va al destierro, en pleno día; al atardecer abrí una brecha en el muro con las manos, lo saqué en la oscuridad y me lo cargué al hombro, a la vista de todos.
- 8
A la mañana siguiente me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 9
«Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías?
- 10
Pues respóndeles: “Esto dice el Señor Dios: Este oráculo toca al príncipe en Jerusalén y a toda la casa de Israel que vive allí.
- 11
Di: Yo soy un signo para vosotros: como yo he hecho, así harán con ellos. Serán deportados, irán al destierro.
- 12
El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el equipaje, en la oscuridad saldrá por una brecha que abrirán en el muro para sacarlo, se cubrirá la cara para no ver su tierra con sus propios ojos.
- 13
Pero yo tenderé mi red sobre él y quedará preso en mi trampa. Lo llevaré a Babilonia, a la tierra de los caldeos, donde morirá sin poder verla.
- 14
A cuantos lo rodean para ayudarlo y a su escolta los dispersaré a todos los vientos y desenvainaré la espada detrás de ellos,
- 15
y reconocerán que yo soy el Señor, cuando los haya dispersado entre las naciones y los haya esparcido por los países.
- 16
Pero libraré a unos pocos de la espada, del hambre y de la peste, para que cuenten sus acciones detestables entre las naciones adonde vayan, y sepan que yo soy el Señor”».
- 17
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 18
«Hijo de hombre, comerás tu pan con estremecimiento, beberás tu agua con inquietud y angustia
- 19
y dirás a la gente del pueblo: “Esto dice el Señor Dios a los habitantes de Jerusalén y a la tierra de Israel: comerán su pan con angustia y beberán su agua con espanto, porque su tierra será despojada de cuanto posee a causa de la violencia de sus habitantes.
- 20
Las ciudades que habitan quedarán desoladas, y el país devastado. Y reconoceréis que yo soy el Señor”».
- 21
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 22
«Hijo de hombre: ¿qué significa ese proverbio que decís en la tierra de Israel: “Se alargan los días y ninguna visión se cumple”?
- 23
Diles: “Esto dice el Señor Dios: Le he puesto fin a ese proverbio. No lo volverán a recitar en Israel”. Por el contrario, diles: “Se acercan los días en que se cumplirá el contenido de todas las visiones.
- 24
No habrá más visiones vanas ni vaticinios lisonjeros en la casa de Israel”.
- 25
Pues cuando yo, el Señor, haya hablado, lo que haya dicho se cumplirá. No habrá dilaciones. En vuestros días, casa rebelde, hablaré y lo cumpliré. Oráculo del Señor Dios».
- 26
Me fue dirigida esta palabra del Señor:
- 27
«Hijo de hombre, la casa de Israel anda diciendo: “Las visiones de este van para largo. A largo plazo profetiza”.
- 28
Por eso, diles: “Esto dice el Señor Dios: Ninguna de mis palabras tardará en cumplirse. Lo que diga, lo cumpliré”. Oráculo del Señor Dios».