Libros sapienciales y poéticos
Cantar de los cantares
- 1
En mi lecho, por la noche, buscaba al amor de mi alma; lo buscaba, y no lo encontraba.
- 2
«Me levantaré y rondaré por la ciudad, por las calles y las plazas, buscaré al amor de mi alma». Lo busqué y no lo encontré.
- 3
Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad. —«¿Habéis visto al amor de mi alma?».
- 4
En cuanto los hube pasado, encontré al amor de mi alma. Lo abracé y no lo solté, hasta meterlo en mi casa materna, en la alcoba de la que me concibió.
- 5
Os conjuro, muchachas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no despertéis ni desveléis a la amada hasta que ella quiera.
- 6
¿Quién es esta que sube del desierto, como columna de humo, perfumada con mirra y olíbano, con tantos aromas exóticos?
- 7
¡Mira: la litera de la Sulamita! Sesenta valientes la escoltan, de los más valientes de Israel.
- 8
Todos ellos empuñan la espada, son adiestrados guerreros: cada uno con la espada al flanco, contra las emboscadas nocturnas.
- 9
El rey Salomón se ha hecho un palanquín con maderas del Líbano:
- 10
hizo de plata sus columnas, de oro su respaldo, de púrpura su asiento; recamado de marfil en su interior.
- 11
Muchachas de Jerusalén, salid; contemplad, muchachas de Sión, al rey Salomón con la corona que le ciñó su madre, el día de su boda, día de fiesta en su corazón.