Libros históricos
2 Crónicas
- 1
Después de esto, los moabitas, los amonitas y algunos meunitas vinieron a combatir contra Josafat.
- 2
Algunos le avisaron: «Una gran multitud, procedente de Edón —allende el mar—, se dirige contra ti; ya están en Jasón Tamar, es decir, Engadí».
- 3
Josafat, aterrorizado, decidió consultar al Señor, al tiempo que proclamaba un ayuno en todo Judá.
- 4
Judá se congregó para implorar al Señor. Vinieron de todas las ciudades de Judá para suplicar al Señor.
- 5
Josafat, puesto en pie en medio de la asamblea de Judá y de Jerusalén —en el templo del Señor, delante del atrio nuevo—,
- 6
exclamó: «Señor, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú el Dios del cielo, el gobernador de todos los reinos gentiles, cuya mano es poderosa y fuerte, al que nadie puede resistir?
- 7
¿No fuiste tú, Dios nuestro, el que expulsaste a los moradores de esta tierra a la llegada de tu pueblo Israel y la entregaste para siempre a los descendientes de tu amigo Abrahán?
- 8
La habitaron y edificaron en ella un santuario a tu Nombre, diciendo:
- 9
“Cuando venga sobre nosotros el mal —espada, castigo, peste o hambre—, nos presentaremos ante ti, en este templo (porque tu Nombre está en este templo), clamaremos a ti en nuestra angustia; tú nos escucharás y salvarás”.
- 10
Cuando Israel venía de Egipto, no le permitiste atravesar el territorio de los amonitas ni el de los moabitas, ni la montaña de Seír; se alejó de ellos en vez de destruirlos.
- 11
Ahora, en cambio, nos lo pagan disponiéndose a expulsarnos de la propiedad que tú nos legaste.
- 12
Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Nosotros nada podemos ante la multitud tan numerosa que se nos viene encima. No sabemos qué hacer, sino elevar los ojos a ti».
- 13
Todos los de Judá con sus pequeños, mujeres e hijos, permanecían en pie ante el Señor.
- 14
En medio de la asamblea, vino el espíritu del Señor sobre Yajaziel —hijo de Zacarías, hijo de Benaías, hijo de Yeiel, hijo de Matanías, levita, de los hijos de Asaf—,
- 15
y dijo: «Todos los de Judá y vosotros, habitantes de Jerusalén, y tú, rey Josafat, prestad atención. Así os dice el Señor: “No temáis ni os acobardéis ante esa inmensa multitud, pues la guerra no es vuestra, sino del Señor.
- 16
Mañana bajaréis contra ellos, cuando estén subiendo la cuesta de Sis; los encontraréis al final del barranco, junto al desierto de Jeruel.
- 17
Esta vez no tendréis que pelear. Permaneced quietos y firmes, y veréis cómo os salva el Señor. Judá y Jerusalén, no temáis ni os acobardéis. Salid mañana a su encuentro, que el Señor estará con vosotros”».
- 18
Josafat se postró rostro en tierra. Todos los de Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante el Señor para adorarlo.
- 19
Los levitas, descendientes de Queat, de la estirpe de Coré, se levantaron para alabar a grandes voces al Señor, Dios de Israel.
- 20
Se levantaron temprano y salieron hacia el desierto de Técoa. Mientras salían, Josafat, puesto en pie, clamó: «Escuchadme, los de Judá y habitantes de Jerusalén: confiad en el Señor, vuestro Dios, y subsistiréis; confiad en sus profetas y triunfaréis».
- 21
Después de consultar al pueblo, dispuso que algunos, revestidos de ornamentos sagrados, fueran en vanguardia, cantando al Señor y alabándolo con estas palabras: «Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia».
- 22
En cuanto comenzaron las aclamaciones y alabanzas, el Señor tendió una emboscada a los moabitas, amonitas y los serranos de Seír que habían venido contra Judá, y fueron derrotados.
- 23
Se levantaron los amonitas y los moabitas contra los habitantes de la serranía de Seír para destruirlos y aniquilarlos. Cuando acabaron con los habitantes de Seír, se destruyeron unos a otros.
- 24
Llegaron los de Judá al otero del desierto, se volvieron hacia la multitud y no vieron más que cadáveres tendidos por el suelo; ningún superviviente.
- 25
Josafat y su ejército fueron a saquear el botín. Encontraron mucho ganado, riquezas, vestidos y objetos preciosos. Recogieron tanto que no podían acarrearlo. Tres días tardaron en saquear tan copioso botín.
- 26
Al cuarto día se reunieron en el valle de Baracá —así se llama aquel lugar hasta el día de hoy, porque allí bendijeron al Señor—,
- 27
y todos los de Judá y los de Jerusalén, con Josafat al frente, regresaron jubilosos a Jerusalén, porque el Señor los había colmado de júbilo a costa de sus enemigos.
- 28
Ya en Jerusalén, entraron en el templo del Señor al son de arpas, cítaras y trompetas.
- 29
El terror de Dios cayó sobre todos los reinos de la tierra al saber que el Señor había peleado contra los enemigos de Israel.
- 30
El reinado de Josafat fue pacífico, porque su Dios le concedió paz con sus vecinos.
- 31
Josafat reinó en Judá. Tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar. Reinó veinticinco años en Jerusalén. Su madre se llamaba Azubá y era hija de Siljí.
- 32
Imitó la conducta de su padre Asá, sin desviarse de ella, haciendo lo que es recto a los ojos del Señor.
- 33
Pero no desaparecieron los santuarios de los altos, pues el pueblo no había afianzado su corazón en el Dios de sus padres.
- 34
El resto de los hechos de Josafat, los primeros y los postreros, están escritos en la Historia de Jehú, hijo de Jananí, inserta en el libro de los Reyes de Judá.
- 35
Después de esto, Josafat de Judá se coaligó con Ocozías, rey de Israel, hombre dado a la maldad.
- 36
Se asoció con él para construir naves con destino a Tarsis. Las construyeron en Esión Guéber.
- 37
Pero Eliézer, hijo de Dadaías, de Maresá, profetizó contra Josafat diciendo: «Por haberte aliado con Ocozías, el Señor ha abierto brecha en tus obras». Efectivamente las naves se rompieron y no pudieron ir a Tarsis.