Pentateuco
Levítico
- 1
Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, les pusieron fuego, les echaron incienso y ofrecieron ante el Señor un fuego profano, que él no les había mandado.
- 2
Entonces salió de la presencia del Señor un fuego que los devoró y murieron en presencia del Señor.
- 3
Moisés dijo entonces a Aarón: «Esto es lo que el Señor quería declarar cuando dijo: “Mostraré mi santidad en los que se me acercan, manifestaré mi gloria ante la faz de todo el pueblo”». Aarón se calló.
- 4
Moisés llamó a Misael y a Elsafán, hijos de Uziel, tío paterno de Aarón, y les dijo: «Acercaos, retirad a vuestros hermanos de delante del Santuario y sacadlos fuera del campamento».
- 5
Se acercaron y los sacaron envueltos en sus túnicas fuera del campamento, como Moisés había ordenado.
- 6
Moisés dijo a Aarón y a sus hijos, Eleazar e Itamar: «No llevéis la cabeza desgreñada, ni rasguéis vuestras vestiduras; así no moriréis, ni la ira del Señor se encenderá contra toda la comunidad. Vuestros hermanos, toda la casa de Israel, llorarán a los abrasados por el fuego del Señor.
- 7
No os apartéis de la entrada de la Tienda del Encuentro, no sea que muráis, pues lleváis sobre vosotros la unción del Señor». Ellos obedecieron la palabra de Moisés.
- 8
El Señor dijo a Aarón:
- 9
«Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Encuentro, no bebáis vino ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis. Es ley perpetua para todas vuestras generaciones.
- 10
Así podréis distinguir entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuro y lo puro,
- 11
y enseñar a los hijos de Israel todos los preceptos que el Señor les ha dado por medio de Moisés».
- 12
Moisés dijo a Aarón y a los hijos que le quedaban, Eleazar e Itamar: «Tomad la oblación, lo sobrante de las oblaciones quemadas en honor del Señor, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa santísima.
- 13
La comeréis en lugar sagrado, porque es tu porción y la de tus hijos de entre las oblaciones quemadas en honor del Señor. Es la orden que he recibido.
- 14
El pecho de la ofrenda sometido al rito de balanceo y la pierna del tributo las comeréis en lugar puro, tú, tus hijos y tus hijas, porque han sido apartados, para ti y para tus hijos, de entre los sacrificios de comunión de los hijos de Israel.
- 15
Ellos entregarán la pierna del tributo y el pecho de balanceo, además de las grasas que han de ser quemadas con el rito de balanceo delante del Señor. Son porción que os pertenece perpetuamente a ti y a tus hijos. Así lo ha ordenado el Señor».
- 16
Moisés preguntó por el macho cabrío del sacrificio expiatorio; y resultó que había sido ya quemado. Enfadado contra Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
- 17
«¿Por qué no habéis comido en lugar sagrado la víctima del sacrificio expiatorio? Era cosa santísima, que se os daba a vosotros para borrar la falta de la comunidad, haciendo expiación por ellos ante el Señor.
- 18
Teníais que haberla comido en lugar sagrado, según os había ordenado, porque su sangre no había sido introducida en el Santuario».
- 19
Respondió Aarón a Moisés: «Mira, si su sacrificio expiatorio y su holocausto han sido presentados delante del Señor y me ha sucedido esto; ¿acaso le iba a agradar al Señor que yo comiera hoy la víctima expiatoria?».
- 20
Cuando Moisés oyó esto, le pareció bien.