Pentateuco
Éxodo
- 1
El Señor dijo a Moisés:
- 2
«Conságrame todo primogénito; todo primer parto entre los hijos de Israel, sea de hombre o de ganado, es mío».
- 3
Moisés dijo al pueblo: «Recuerda este día en que salisteis de Egipto, de la casa de esclavitud, pues con mano fuerte os sacó el Señor de aquí; no comeréis pan fermentado.
- 4
Salís hoy, en el mes de abib.
- 5
Cuando el Señor te haya introducido en la tierra de los cananeos, los hititas, los amorreos, los heveos y los jebuseos, tierra que juró a tus padres darte, una tierra que mana leche y miel, celebrarás en este mes el siguiente rito:
- 6
durante siete días comerás ácimos y el día séptimo será fiesta en honor del Señor.
- 7
Durante estos siete días se comerá pan ácimo y no se verá pan fermentado ni levadura en todo tu territorio.
- 8
Ese día se lo explicarás a tu hijo así: “Esto es por lo que el Señor hizo por mí cuando salí de Egipto”.
- 9
Y será para ti como señal sobre tu brazo y como recordatorio en tu frente, para que tengas en tu boca la instrucción del Señor, porque con mano fuerte te sacó el Señor de Egipto.
- 10
Observarás este mandato, año tras año, a su debido tiempo».
- 11
«Cuando el Señor te introduzca en la tierra de los cananeos, como juró a ti y a tus padres, y te la haya entregado,
- 12
consagrarás al Señor todos los primogénitos: el primer parto de tu ganado, si es macho, pertenece al Señor.
- 13
Pero la primera cría de asno la rescatarás con un cordero; si no la rescatas, la desnucarás. Rescatarás siempre a los primogénitos de los hombres.
- 14
Y cuando el día de mañana tu hijo te pregunte: “¿Qué significa esto?”, le responderás: “Con mano fuerte nos sacó el Señor de Egipto, de la casa de esclavitud.
- 15
Como el faraón se había obstinado en no dejarnos salir, el Señor dio muerte a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre al del ganado. Por eso yo sacrifico al Señor todo primogénito macho del ganado. Pero a los primogénitos de los hombres los rescato.
- 16
Esto será como señal sobre tu brazo y signo en la frente de que con mano fuerte nos sacó el Señor de Egipto”».
- 17
Cuando el faraón dejó marchar al pueblo, Dios no los guió por el camino de la tierra de los filisteos, aunque es el más corto, pues dijo: «No sea que, al verse atacado, el pueblo se arrepienta y se vuelva a Egipto».
- 18
Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el desierto hacia el mar Rojo. Pero los hijos de Israel habían salido de Egipto pertrechados.
- 19
Moisés tomó consigo los huesos de José, pues este había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel: «Cuando el Señor os visite, os llevaréis mis huesos de aquí».
- 20
Partieron de Sucot y acamparon en Etán, al borde del desierto.
- 21
El Señor caminaba delante de los israelitas: de día, en una columna de nubes, para guiarlos por el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos; para que pudieran caminar día y noche.
- 22
No se apartaba de delante del pueblo ni la columna de nube, de día, ni la columna de fuego, de noche.