Libros sapienciales y poéticos
Eclesiastés
- 1
Más vale buena fama que buen perfume, y el día de la muerte que el del nacimiento.
- 2
Más vale ir a la casa en duelo que frecuentar la casa en fiestas, pues en eso acaba todo hombre; y el que esté vivo que piense en ello.
- 3
Más vale sufrir que reír: pues detrás de una cara triste puede haber un corazón feliz.
- 4
El sabio piensa en la casa en duelo, el necio piensa en la casa en fiesta.
- 5
Más vale reprensión de sabio que escuchar copla de necio,
- 6
pues crepitar de zarzas bajo la olla es el jolgorio de los necios. Y también esto es vanidad.
- 7
Las presiones perturban al sabio, y el soborno le quita el juicio.
- 8
Más vale el fin de un asunto que el principio, más vale espíritu paciente que arrogancia.
- 9
No te dejes arrebatar por la cólera, pues se aloja en el pecho del necio.
- 10
No preguntes: «¿Por qué el pasado resulta mejor que el presente?». Eso no lo pregunta un sabio.
- 11
La sabiduría es buena como una herencia, y provechosa para aquellos que viven.
- 12
A la sombra de la sabiduría, como a la sombra del dinero; pero aventaja la sabiduría, porque da vida a su dueño.
- 13
Observa la obra de Dios: ¿quién podrá enderezar lo que él ha torcido?
- 14
En tiempo de prosperidad disfruta, en tiempo de adversidad reflexiona: Dios ha creado estos dos contrarios para que el hombre no pueda averiguar su porvenir.
- 15
De todo he visto en mi vana existencia: gente honrada que fracasa por su honradez, gente malvada que prospera por su maldad.
- 16
No exageres tu honradez ni apures tu sabiduría. ¿Para qué matarte?
- 17
No exageres tu maldad ni seas un necio. ¿Para qué morir antes de hora?
- 18
Lo bueno es agarrar lo uno y no soltar lo otro, porque el que teme a Dios de todo sale bien parado.
- 19
La sabiduría hace al sabio más fuerte que diez jefes en una ciudad.
- 20
No hay nadie tan honrado en el mundo que haga el bien sin nunca haber pecado.
- 21
No hagas caso de todo lo que se dice: así no oirás a tu siervo maldecirte,
- 22
pues sabes muy bien que tú mismo has maldecido a otros muchas veces.
- 23
Todo esto lo he examinado con método, pensando llegar a sabio, pero me quedé muy lejos.
- 24
Lo que existe es remoto y muy oscuro. ¿Quién puede averiguarlo?
- 25
Me puse a indagar a fondo, buscando sabiduría y recta valoración, procurando conocer cuál es la peor necedad, la necedad más absurda,
- 26
y descubrí que es más amarga que la muerte la mujer cuyos pensamientos son redes y lazos, y sus brazos, cadenas. El que agrada a Dios se librará de ella; el pecador quedará atrapado.
- 27
Mira lo que he averiguado —dice Qohélet— cuando me puse a analizar caso por caso, tratando en vano de hallar una respuesta:
- 28
si entre mil encontré solo un hombre, entre todas esas no encontré una mujer.
- 29
Mira lo único que averigüé: Dios hizo a los humanos equilibrados, pero ellos se buscaron preocupaciones sin cuento.