Corpus paulino
Tito
- 1
Recuérdales que se sometan a los gobernantes y a las autoridades; que obedezcan, estén dispuestos a hacer el bien,
- 2
no hablen mal de nadie ni busquen riñas; que sean condescendientes y amables con todo el mundo.
- 3
Porque antes también nosotros, con nuestra insensatez y obstinación, andábamos por el camino equivocado; éramos esclavos de deseos y placeres de todo tipo, nos pasábamos la vida haciendo el mal y comidos de envidia, éramos insoportables y nos odiábamos unos a otros.
- 4
Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor al hombre,
- 5
no por las obras de justicia que hubiéramos hecho nosotros, sino, según su propia misericordia, nos salvó por el baño del nuevo nacimiento y de la renovación del Espíritu Santo,
- 6
que derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador,
- 7
para que, justificados por su gracia, seamos, en esperanza, herederos de la vida eterna.
- 8
Es palabra digna de crédito y en ella quiero que te afiances, para que cuantos han creído en Dios pongan el máximo interés por destacarse en el buen obrar. Esto es bueno y provechoso para todos.
- 9
Evita disquisiciones estúpidas, genealogías, polémicas y disputas sobre la ley, ya que son inútiles y vanas.
- 10
Huye del que es sectario después de haberlo amonestado una o dos veces,
- 11
sabiendo que es un pervertido, un pecador y que es él quien se condena a sí mismo.
- 12
Cuando te haya enviado a Artemas o a Tíquico, procura venir enseguida a mi lado, a Nicópolis, pues he decidido pasar allí el invierno.
- 13
Provee con generosidad de cuanto sea necesario a Zenas el maestro de la ley y a Apolo, para que no les falte de nada.
- 14
Y que aprendan también los nuestros a destacarse en el buen obrar cuando haya necesidades urgentes. Será entonces cuando realmente den fruto.
- 15
Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia esté con todos vosotros.