Libros proféticos
Sofonías
- 1
Juntaos, reuníos, gente indeseable, |
- 2
antes de que aparezca el decreto fugaz como paja al viento, antes de que caiga sobre vosotros el ardor de la ira del Señor, antes de que caiga sobre vosotros el día de la ira del Señor.
- 3
Buscad al Señor los humildes de la tierra, los que practican su derecho, buscad la justicia, buscad la humildad, quizá podáis resguardaros el día de la ira del Señor.
- 4
Gaza será abandonada y Ascalón, arruinada; Asdod, rechazada al mediodía, y Ecrón, extirpada.
- 5
¡Ay de vosotros, quereteos, que habitáis el litoral! La palabra del Señor va por vosotros. Canaán, tierra de los filisteos, te dejaré desolada, te vaciaré de habitantes.
- 6
El litoral quedará convertido en pastizal de pastores, en redil de ganado.
- 7
Y el litoral pasará a manos del resto de la casa de Judá; allí pastarán, en las casas de Ascalón, y al anochecer, descansarán, cuando el Señor intervenga en su favor y cambie su destino.
- 8
He oído los ultrajes de Moab, los insultos de los amonitas, con los que han ultrajado a mi pueblo; además, se engrandecieron a costa de su territorio.
- 9
Por eso, por mi vida —oráculo del Señor del universo, Dios de Israel—, Moab acabará como Sodoma, los amonitas igual que Gomorra: campo de cardos, mina de sal, tierra arruinada para siempre. El resto de mi pueblo los saqueará, serán la herencia del resto de mi pueblo.
- 10
Esto les pasará por orgullosos, porque ultrajaron y se engrandecieron a expensas del pueblo del Señor del universo.
- 11
Temible será el Señor para ellos, pues acabará con los dioses de la tierra, y se postrarán ante él en sus lugares, todas las islas de los pueblos.
- 12
También vosotros, cusitas, seréis atravesados por mi espada.
- 13
Extenderá su mano hacia el norte y suprimirá a Asur; entregará Nínive a la ruina, seca como un desierto.
- 14
Se acostarán en ella los rebaños, todos los animales del campo; la lechuza, junto con el búho, pasarán la noche en sus capiteles. Canturreará una voz en la ventana, el cuervo graznará en el umbral, pues las vigas han quedado al aire.
- 15
Esta es la ciudad alegre que vivía confiada, la que decía para sus adentros: «¡Yo, y solo yo!». ¡Cómo ha quedado arruinada, convertida en refugio de animales! Todo el que pasa junto a ella silba y agita su mano.