Libros sapienciales y poéticos
Proverbios
- 1
Si te sientas a la mesa de un señor, mira bien lo que tienes delante:
- 2
pon freno a tu apetito si tienes mucha hambre;
- 3
no mires con ansia sus manjares, porque es comida engañosa.
- 4
No te afanes en ir tras la riqueza, sé sensato y no pienses en ella.
- 5
Dejas un poco de mirarla y ya no está: echa alas de águila y vuela hacia el cielo.
- 6
No te juntes a comer con el avaro, no codicies sus ricos alimentos,
- 7
porque son como pelo en la garganta: «Anda, come y bebe», te dice, pero no te habla con sinceridad.
- 8
Vomitarás el bocado que has comido, habrás malgastado tus hermosas palabras.
- 9
No hables a oídos del necio, despreciará tus sabias palabras.
- 10
No desplaces los linderos fijados ni invadas el campo del huérfano,
- 11
porque es poderoso su redentor, y defenderá su causa contra ti.
- 12
Aplica tu mente a la instrucción, tus oídos a palabras sensatas.
- 13
No escatimes castigos al joven, no va a morir porque lo azotes;
- 14
si lo azotas con la vara, librarás su vida del Abismo.
- 15
Hijo mío, si se hace sabio tu corazón, también mi corazón se alegrará.
- 16
Me alegraré de todo corazón si tus labios hablan con acierto.
- 17
No tengas envidia del pecador, vive siempre en el temor del Señor,
- 18
pues así tendrás porvenir y no se frustrará tu esperanza.
- 19
Escucha, hijo mío, sé sabio; pórtate siempre con rectitud.
- 20
No andes mezclado con bebedores ni con gente que se harta de carne;
- 21
pues borrachos y comilones empobrecen, los holgazanes se visten de harapos.
- 22
Escucha al padre que te engendró, no desprecies la vejez de tu madre.
- 23
Compra la verdad y no la vendas: sabiduría, instrucción y sensatez.
- 24
El padre del honrado rebosa de gozo, quien tiene un hijo sabio se alegra.
- 25
¡Ojalá tu padre se alegre por ti y pueda brincar de gozo tu madre!
- 26
Hijo mío, confía en mí, acepta de buen grado mi ejemplo.
- 27
Trampa peligrosa es la ramera, pozo estrecho la mujer ajena;
- 28
se pone al acecho como un ladrón y provoca traiciones entre los hombres.
- 29
¿De quién los quejidos? ¿De quién los lamentos? ¿De quién las peleas? ¿De quién los pleitos? ¿De quién las heridas sin motivo? ¿De quién la mirada extraviada?
- 30
De la gente que se pasa con el vino y anda catando bebidas.
- 31
No mires el vino: ¡Qué tono rojizo! ¡Qué brillo en el vaso! ¡Entra suavemente!
- 32
Al final morderá como serpiente, después picará como víbora.
- 33
Tus ojos soñarán quimeras, solo te saldrán incoherencias.
- 34
Te sentirás como viajero en alta mar, sentado en la punta del mástil.
- 35
«Me han zurrado y no me duele, me han pegado y no siento nada. ¿Cuándo me despejaré? ¡Volveré a hacerlo!».