Corpus paulino
1 Timoteo
- 1
Cuantos están bajo el yugo de la esclavitud consideren a sus amos dignos de todo respeto, para que el nombre de Dios y la doctrina no sean maldecidos.
- 2
Mas quienes tengan amos creyentes no los menosprecien porque son hermanos; al contrario, sírvanlos mejor, pues los que se benefician de su buena obra son creyentes y amados. Esto es lo que tienes que enseñar y recomendar.
- 3
Si alguno enseña otra doctrina y no se aviene a las palabras sanas de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que es conforme a la piedad,
- 4
es un orgulloso y un ignorante, que padece la enfermedad de plantear cuestiones y discusiones sobre palabras; de ahí salen envidias, polémicas, blasfemias, malévolas suspicacias,
- 5
altercados interminables de hombres corrompidos en la mente y privados de la verdad, que piensan que la piedad es un medio de lucro.
- 6
La piedad es ciertamente una gran ganancia para quien se contenta con lo suficiente.
- 7
Pues nada hemos traído al mundo, como tampoco podemos llevarnos nada de él.
- 8
Teniendo alimentos y con qué cubrirnos, contentémonos con esto.
- 9
Los que quieren enriquecerse sucumben a la tentación, se enredan en un lazo y son presa de muchos deseos absurdos y nocivos, que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.
- 10
Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males, y algunos, arrastrados por él, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos.
- 11
Tú, en cambio, hombre de Dios, huye de estas cosas. Busca la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
- 12
Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna, a la que fuiste llamado y que tú profesaste noblemente delante de muchos testigos.
- 13
Delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que proclamó tan noble profesión de fe ante Poncio Pilato, te ordeno
- 14
que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo,
- 15
que, en el tiempo apropiado, mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores,
- 16
el único que posee la inmortalidad, que habita una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él honor y poder eterno. Amén.
- 17
A los ricos de este mundo ordénales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en la incertidumbre de la riqueza, sino en Dios que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos;
- 18
que hagan el bien, sean ricos en buenas obras, generosos y dispuestos a compartir;
- 19
y así atesorarán un excelente fondo para el porvenir y alcanzarán aquella que es realmente la vida verdadera.
- 20
Timoteo, guarda el depósito, apártate de las habladurías perniciosas y de las objeciones del mal llamado conocimiento;
- 21
pues algunos que lo profesaban se desviaron de la fe. La gracia esté con vosotros.