Cartas de San Juan
1 Juan
- 1
Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama al que da el ser ama también al que ha nacido de él.
- 2
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
- 3
Pues en esto consiste el amor de Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados,
- 4
pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe.
- 5
¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
- 6
Este es el que vino por el agua y la sangre: Jesucristo. No solo en el agua, sino en el agua y en la sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
- 7
Porque tres son los que dan testimonio:
- 8
el Espíritu, el agua y la sangre, y el testimonio de los tres es único.
- 9
Si aceptamos el testimonio humano, mayor es el testimonio de Dios. Pues este es el testimonio de Dios, que ha dado testimonio acerca de su Hijo.
- 10
El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Dios lo hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.
- 11
Y este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.
- 12
Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
- 13
Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.
- 14
En esto consiste la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha.
- 15
Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que le hayamos pedido.
- 16
Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y Dios le dará vida —a los que cometan pecados que no son de muerte, pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida—.
- 17
Toda injusticia es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
- 18
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios lo guarda, y el Maligno no llega a tocarlo.
- 19
Sabemos que somos de Dios, y que el mundo entero yace en poder del Maligno.
- 20
Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la vida eterna.
- 21
Hijos míos, guardaos de los ídolos.