Corpus paulino
1 Corintios
- 1
¿Hay alguien entre vosotros que, teniendo un pleito con otro, se atreve a llevarlo a juicio ante los impíos y no ante los santos?
- 2
¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias?
- 3
Recordad que juzgaremos a ángeles; cuánto más, asuntos de la vida ordinaria.
- 4
De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a gente que en la Iglesia no cuenta.
- 5
¿No os da vergüenza? ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos?
- 6
No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro y además entre gentiles.
- 7
Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros. ¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar?
- 8
En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros.
- 9
¿No sabéis que ningún malhechor heredará el reino de Dios? No os hagáis ilusiones: los inmorales, idólatras, adúlteros, lujuriosos, invertidos,
- 10
ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes.
- 11
Pero fuisteis lavados, santificados, justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
- 12
Todo me es lícito, pero no todo me aprovecha. Todo me es lícito, pero no me dejaré dominar por nada.
- 13
El alimento es para el vientre y el vientre para el alimento; pero Dios destruirá una cosa y la otra. El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor, para el cuerpo.
- 14
Y Dios resucitó al Señor y nos resucitará también a nosotros con su poder.
- 15
¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Y voy a tomar los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? De ningún modo.
- 16
¿O no sabéis que unirse a una prostituta es hacerse un cuerpo con ella? Porque dice: «Serán los dos una sola carne».
- 17
En cambio, el que se une al Señor es un espíritu con él.
- 18
Huid de la inmoralidad. Cualquier pecado que cometa el hombre queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca contra su propio cuerpo.
- 19
¿Acaso no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habita en vosotros y habéis recibido de Dios? Y no os pertenecéis,
- 20
pues habéis sido comprados a buen precio. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!