Catecismo

NCV 276

Fiel al testimonio de la Escritura, la Iglesia dirige con frecuencia su oración al "Dios todopoderoso y eterno" (omnipotens sempiterne Deus...), creyendo firmemente que "nada es imposible para Dios" (Lc 1,37; Gn 18,14; Mt 19,26).